La cosmética orgánica y natural lleva años ganando terreno a los productos sintéticos convencionales y, a día de hoy, es más que una tendencia. Ya estamos acostumbrados a encontrarnos productos que se definen como “bio”, “naturales” u “orgánicos” y esto responde a la demanda de una sociedad cada vez más concienciada con lo que consume.
Sin embargo, no siempre los productos cosméticos que llevan ingredientes naturales están libres en su composición de microperlas, plásticos u otros elementos sintéticos nocivos para el Medio Ambiente y, en ocasiones, perjudiciales para la piel. Por ello es fundamental definir, en primer lugar, qué es la cosmética orgánica y saber qué tipos de productos dentro de esta etiqueta podemos encontrar en el mercado.
¿En qué consiste la cosmética orgánica?
Hablamos de productos cosméticos orgánicos cuando estos están compuestos mayoritariamente por ingredientes naturales y orgánicos. Los ingredientes orgánicos son aquellos que provienen de plantas no modificadas genéticamente, cultivadas en entornos sostenibles y en los que no se utilizan pesticidas artificiales ni sustancias tóxicas durante el cultivo o la recolección. Los ingredientes orgánicos más comunes son los siguientes:
- Aceites esenciales
- Ceras
- Cáscaras de frutas y frutos secos
- Huesos de frutas
- Aceites vegetales de primera presión
- Mantecas vegetales
El resultado de cumplir estas condiciones da lugar a ingredientes puros y seguros además de cultivarse respetando la Naturaleza y a los seres humanos y animales por igual. Por lo tanto, para hablar de productos orgánicos, no solo se tienen en cuenta los ingredientes, sino también que el proceso sea lo menos contaminante posible.
Tipos de cosméticos orgánicos.
Además de ser ricos en nutrientes y ofrecer magníficos resultados, los cosméticos orgánicos destacan por ser grandes aliados del Medio Ambiente. Son menos agresivos para la piel y no dejan residuos contaminantes en el agua por lo que todo son ventajas. Si estás pensando en pasarte a la cosmética orgánica debes saber que existe una amplia gama de productos que van más allá del clásico jabón de manos. Todo un abanico de productos cosméticos está a tu alcance, desde maquillaje a productos corporales o capilares.
- Jabones, geles, cremas corporales y faciales. Con ingredientes como lo polvos de hueso y cáscara de fruta se consigue potenciar la viscosidad, aportando una textura cremosa y suave al producto final. Por si fuera poco, el aroma resulta fresco, agradable y natural.
- Pastas dentales. Este tipo de producto suele ser menos conocido ya que estamos muy acostumbrados a las pastas de dientes tradicionales. No obstante, sustituir las sustancias sintéticas de los dentífricos como la goma de xantano es posible y muy deseable.
- Exfoliantes naturales. Gracias a estos productos lograrás limpiar y oxigenar tu epidermis, eliminando las células muertas y restaurando la piel. El polvo obtenido a partir del triturar huesos de aceituna, por ejemplo, es un excelente abrasivo natural que se usa tanto para tratamientos faciales como corporales.
- Cosméticos estéticos. Cada vez son más las marcas que están reemplazando sus bases sintéticas por ingredientes naturales formulando todo tipo de cosméticos como barras de labios, correctores, coloretes, polvos…
- Productos para el cabello. Champús, mascarillas, tintes naturales, sérums acondicionadores… Aportar brillo, fortaleza y salud a tu cabello ya es posible sin contaminar el agua con sus residuos gracias a los ingredientes orgánicos.
Como ves ya no hay excusa para no pasarte a la cosmética orgánica. Cuida el Planeta, evita irritaciones y alergias y mantén tu piel bella, sana e hidratada gracias a los ingredientes naturales.