Microplásticos en el fondo marino, el veneno del Océano.

En estas fechas veraniegas más que nunca, todos deseamos ir a playas paradisiacas de aguas cristalinas donde poder disfrutar del sol y los placeres que ofrece la costa. Por desgracia, encontrarnos restos de plásticos y otras basuras en la orilla se ha convertido en algo habitual y si esas dosis de contaminación llegan a nosotros devueltas por el mar ¿qué no habrá en los fondos marinos?

Todos hemos oído hablar de las islas de plástico con toneladas de deshechos que se mecen en los océanos y sin duda es una imagen inquietante y que da tristeza y pavor a partes iguales. Pero aún peor son los restos de plástico que no vemos, las pequeñas partículas en las que las botellas, redes, envases y toda clase de plásticos se van transformando con el tiempo y que terminan en la cadena trófica de animales y personas.

En efecto, esos microplásticos son muy dañinos y perjudiciales tanto para el Medio Ambiente como para nuestra salud. De hecho, son ya una amenaza muy seria que pone en peligro a centenares de especies, los ecosistemas marinos e incluso la atmósfera. Un gran problema mundial que sin duda requiere acciones urgentes.

¿Qué son los microplásticos y de dónde proceden?

Para ser considerados microplásticos los residuos plásticos tienen que ser de un tamaño inferior a cinco milímetros. Su origen es muy variado pero la mayor parte viene de textiles sintéticos, polvo de las ciudades, neumáticos o señalización marítima. Otra parte no desdeñable procede de productos de cuidado personal, de los restos de lavadoras y lavavajillas e incluso de los plásticos que depositamos en los contenedores de reciclaje ya que gran parte de estas basuras acaban en vertederos y terminan llegando al mar. Una vez en el medio marino los plásticos de todo tipo tardan años en descomponerse (una bolsa de basura tarda 55 años y una botella, por ejemplo, 500). Mientras se degradan causan graves perjuicios en todo el mundo ya que no hay rincón del Planeta que se libre del fenómeno de los microplásticos, están presentes desde el Ártico y hasta la Antártida y a distintos niveles de profundidad. Así los mares se están convirtiendo en vertederos de plástico con todo el daño que eso conlleva

¿Qué podemos hacer para acabar con los microplásticos?

Es evidente que reciclar es imprescindible, no obstante, de los miles de millones de toneladas de plástico que el ser humano ha producido, solo el 9% se ha reciclado. Además, por desgracia, no todos los plásticos que se producen son reciclables. Esto quiere decir que la solución pasa por no generar más plástico y porque el que hay no llegue al mar. La limpieza de los océanos y costas asimismo es necesaria, pero de nada sirve si seguimos generando y desechando plástico al ritmo que venimos haciendo desde 1950.

Como particular estos son algunos tips que puedes seguir para contribuir a eliminar los microplásticos:

  • Sé activo en la lucha contra el plástico y solicita a supermercados y empresas que no generen tantos envases.
  • Da ejemplo con tu consumo: reduce el uso de bolsas, compra a granel, evita los cósmeticos que tienen microesferas de plástico en su composición, elige envases retornables, juguetes de madera, etc.
  • Contribuye a la limpieza de mares y playas retirando los restos de basura que encuentres.
  • Si tienes una empresa plantéate emplear ingredientes naturales y sostenibles en lugar de plásticos para la creación de tus productos. Hoy en día existen alternativas como los huesos de frutas que consiguen reducir nuestra huella ambiental.