Ventajas de la biomasa como combustible

En la actualidad no es ningún secreto que los precios de los combustibles usados de forma masiva están disparados. Tanto empresas como particulares ven como cada día es más difícil asumir esas subidas que, por otra parte, no parece que vayan a remitir a corto plazo. Ante esta situación, no es de extrañar que se busquen alternativas a las fuentes de energía fósiles.

Una de esas alternativas está más cerca de nosotros de lo que pensamos; se trata de la biomasa, empleada como fuente de energía principal hace ya siglos. La vuelta a la biomasa, proveniente de materiales de distintos orígenes, pero contando con la tecnología actual, permite la obtención de una energía limpia, renovable y más económica. Conoce en qué consiste este tipo de energía y aprovecha los beneficios que ofrece.

¿Qué es la biomasa y de dónde procede?

La biomasa puede definirse como la materia orgánica creada en un proceso biológico, espontáneo o provocado, utilizable como fuente de energía. Esa energía, como decíamos, resulta más segura y más limpia que el petróleo o el gas. Por su forma de combustión emite menos gases dañinos al medio ambiente. La procedencia de la biomasa es heterogénea y va desde la leña de madera, que quizás sea su forma más conocida, hasta los huesos de aceituna, el orujillo, la cáscara de almendra o el pellet (que se fabrica con restos de madera triturada hasta conseguir serrín) entre otros. Algunos de estos recursos son abundantes en España por lo que recurrir a la biomasa resulta fácil y ecológico. Es el caso de la aceituna de la que se usan todos sus elementos sin dejar residuos, haciendo un aprovechamiento redondo.

¿Cuáles son las principales ventajas de la biomasa como combustible?

En cuanto a las aplicaciones de la biomasa son, como su origen, múltiples, pudiendo utilizarse para la calefacción de espacios cerrados, para calentar agua, para el transporte o para generar electricidad. Además, se emplea tanto en el ámbito doméstico como en el industrial. Hoy día existen empresas especializadas en su transporte y descarga permitiendo que en todas partes pueda disfrutarse de la biomasa como combustible y en distintos formatos.

Utilizar energía proveniente de la biomasa como combustible para combatir el frío, por ejemplo, va a proporcionarte una serie de ventajas evidentes (como un menor coste). Pero también otras no tan visibles y que repercuten no solo a nivel individual sino colectivo mejorando, en general, las condiciones del Planeta. He aquí algunos de esos beneficios con más detalle:

  • Es una fuente de energía renovable y no contaminante: una energía respetuosa con el medio ambiente que contribuye a disminuir las emisiones de CO2.
  • Convierte residuos en recursos: permite “reciclar” residuos dándoles una nueva utilidad.
  • Es una energía más económica: su precio es hasta cuatro veces menor que otros combustibles más contaminantes como el petróleo o el carbón. Además, los precios no fluctúan de forma abrupta, son bajos y estables con la tranquilidad que eso conlleva para el consumidor.
  • Los sistemas de calefacción que funcionan con biomasa son regulables y programables.
  • Las instalaciones que emplean biomasa son seguras y no exigen una atención continua en su mantenimiento. Por si fuera poco, son amortizables en un breve periodo de tiempo.
  • Disminuye la dependencia externa de combustibles: algo muy importante teniendo en cuenta que es un problema mundial, y de Europa en particular, como ha quedado en evidencia con la invasión de Ucrania.
  • Genera puestos de trabajo e impulsa el mundo rural: es por tanto fuente de riqueza para la economía.
  • Contribuye a la limpieza forestal: en consecuencia, previene incendios.